A primera instancia malentendí el agredido, no recuerdo ya por cual palabra le confundí pero el pensar en si era “apaciguar mi cuerpo con los excesos”. La cita, aun con lo bella que la encuentro, me deja con demasiadas interrogantes como para satisfacerme. ¿De qué se aparta? ¿Por qué? ¿Qué le niega a su alma? ¿Por qué me la has compartido? ¿Quién me la ha compartido y por qué en anónimo?
(via imperfecta-meli)
Sobre la falda tenía
el libro abierto,
en mi mejilla tocaban
sus rizos negros:
no veíamos las letras
ninguno creo,
mas guardábamos ambos
hondo silencio.
¿Cuánto duró? Ni aun entonces
pude saberlo.
Solo sé que no se oía
más que el aliento,
que apresurado escapaba
del labio seco.
…